Si tienes maquinaria industrial, climatización o un ascensor, es probable que estés pagando penalizaciones que nadie te ha explicado. Te contamos cómo detectarlas y eliminarlas.
La energía reactiva es uno de los conceptos menos conocidos de la factura eléctrica —y uno de los que más caro sale a las empresas que no lo tienen controlado. No es un concepto intuitivo, pero es perfectamente explicable sin ecuaciones.
Qué es la energía reactiva (en términos simples)
Imagina que pides una cerveza. La parte de cerveza que bebes es la energía activa (la que realmente usas). La espuma que sobra es la energía reactiva (la que el motor o el transformador necesita para funcionar pero que no conviertes en trabajo útil).
En la factura eléctrica, si la espuma supera el 33% del total de tu consumo, el distribuidor te cobra una penalización.
¿A quiénes les afecta?
La penalización se aplica cuando el factor de potencia (cosφ) baja del 0,95. Esto ocurre con:
- Motores eléctricos (bombas, compresores, ventiladores).
- Climatización industrial (splits de potencia, enfriadoras).
- Ascensores.
- Iluminación fluorescente sin compensar.
- Soldadoras y maquinaria CNC.
Cómo aparece en la factura
Busca en tu factura el apartado "Energía reactiva". Si ves un importe positivo, estás pagando penalización. Hemos visto facturas de pequeños negocios con 80-150 € mensuales en penalización.
La solución: baterías de condensadores
La corrección del factor de potencia se hace mediante baterías de condensadores, que se instalan en el cuadro eléctrico. El coste de instalación suele amortizarse en 6-18 meses dependiendo de la penalización actual.
En nuestra auditoría energética para empresas incluimos siempre el análisis del factor de potencia. Si quieres empezar, mándanos tu última factura y en 48 horas tienes el informe.
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